EN OPINIóN DE

Voz del Grillo

Virtudes del Jefe de Estado

“Pueden parecer pobres nuestras reflexiones ante los demás, aun sin serlo, pero tal juicio no alivia la carga del esfuerzo que cuesta alcanzarlas”: José Vascóncelos.

Las virtudes que se demandan del próximo presidente de México no son como las de un ciudadano más, sino de un Jefe de Estado, o mejor aún como las de un Estadista.

Debemos considerar que el próximo presidente de México, si aspira a ser un Estadista, tendría que actuar en base a las siguientes virtudes:

1.- Liderazgo, para reclutar y conducir a su equipo y a todo el país.

2.- Noción de Estado, entendida como la preeminencia del interés colectivo sobre los específicos, lo que a su vez acredita y exige el ejercicio de su investidura.

3.- Inteligencia, a fin de ser capaz de entender y procesar problemas complejos con soluciones múltiples, conscientes de que muchos otros saben tanto o más que él de los asuntos en cuestión.

4.- Integridad, en cuanto al apego a sus valores con el fin de enfrentar todos los retos y adversidades de su mandato con coherencia.

5.- Valentía, para tomar las medidas que se requieren para edificar un México con mejor futuro, independientemente de que éstas afecten su popularidad.

6.- Respeto a la legalidad, como reconocimiento de la supremacía de la norma sobre el capricho de los gobernantes, y fundamento de su acceso al poder.

7.- Tolerancia, para reconocer en la diversidad de la nación su fortaleza y respetarla.

8.- Fortaleza, para resistir las acometidas de sus adversarios políticos y de quienes se oponen a sus propuestas.

9.- Honestidad, no sólo en lo material sino en cuanto a la defensa de las ideas, de él y de sus colaboradores cercanos.

10.- Prudencia, como la expresión de una sabiduría práctica.

11.- Generosidad, como la antítesis de la venganza y el rencor.

12- Templanza, en cuanto a su capacidad para hacer frente a las dificultades y riesgos de su misión.

13.- Perspicacia, por su capacidad para anticipar y prevenir acontecimientos.

14.- Justicia, virtud que, como diría Platón, "unida a las demás, asegura el bien del Estado". Asimismo, el gobernante ha de ser fidedigno, para que sus afirmaciones siempre ciertas merezcan respeto y confianza de la ciudadanía.

Las virtudes que se enuncian deben ser requisitos fundamentales de la personalidad del próximo Presidente de México. Así mismo contar con un grupo colegiado de asesores profesionales para encaminar conjuntamente el rumbo de la Republica.

Por ninguna razón o circunstancia la sociedad mexicana debe dejar que el próximo Presidente de México se dedique a la politiquitería y no asuma la Investidura Constitucional de ser y erigirse como un Jefe de Estado y por antonomasia en un Estadista para esta gran nación que es México.

Viendo lo anterior me ronda en la cabeza la duda: ¿Tienen los candidatos el perfil de un Jefe de Estado?, o mejor aún, ¿de un Estadista? ¿Tendrán la visión de Estadista, donde se deban a los intereses de la Republica y de todos los mexicanos, buscando el bien común como fin último de su política? o ¿se entregarán a los intereses mezquinos de los poderosos?

Publicado: 30/07/2006