EN OPINIóN DE

Carlos Acosta Córdova

La Confusa Ruta del Dinero

México, D.F., 17 de julio (apro).- La Secretaría de Hacienda (SHCP) y el
Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE) siguen enredándose
para definir la ubicación de los más de 204 millones de dólares decomisados
a Zhenli Ye Gon.

Las contradicciones son evidentes y nadie del gobierno federal ha dado la
cara para aclararlas: La semana antepasada –el 4 de julio— la SHCP y el SAE
dejaron en claro que el dinero se había enviado al Bank of America, en
Estados Unidos, pero nunca dijeron cuándo ni por qué.

Sin embargo, el pasado viernes 13 ambas dependencias aseguraron que los
dólares “se encuentran depositados en el país en el Banco de México, a favor
de la Tesorería de la Federación.”

Así lo consignaron en un comunicado conjunto, difundido por Hacienda a las
13:00 horas de ese día, en el que reiteraron que “los recursos no están en
riesgo y están legalmente en posesión del gobierno mexicano”.

El mismo viernes, un poco más tarde, el procurador fiscal de la Federación,
Luis Felipe Mancera de Arrigunaga –que depende de la SHCP—abonó las
contradicciones y acrecentó las dudas cuando afirmó, en una entrevista
radiofónica, que lo único que tiene el Banco de México es una ficha de
depósito por más de 204 millones de dólares, y que es muy probable que el
dinero asegurado “esté desperdigado en la geografía mundial, ya que se envió
al Bank of America”.

Mancera Arrigunaga intentó aclarar que “legalmente” el dinero está en
México, en la cuenta del banco central: “Se transfirieron el 27 de abril y
el 8 de mayo, respectivamente; una primera cantidad por 198 millones de
dólares y una segunda por 6 millones, que dan los 204 millones”.

Antes, el comunicado de Hacienda y el SAE precisaba: “El numerario asegurado
en dólares fue entregado en un principio a Banjército, a efecto de que
realizara su conteo y autentificación. En una etapa se contó y autentificó
la cantidad de 198 millones 600,000 dólares; en una segunda, la cantidad de
5 millones 770,344.19 dólares.” Y reiteró las mismas fechas de transferencia
a la cuenta de la Tesorería en el Banco de México: 27 de abril y 8 de mayo.
Pero no cuadran ni las cantidades ni las fechas.

En su comunicado del 4 de julio, el SAE y Hacienda decían que el total
depositado “en una institución bancaria de la Unión Americana”, ascendía a
204 millones 105,676 dólares, cantidad a la que se llegó luego de descontar
diversos gastos (pago de seguros, traslados, comisiones por conteo y
autentificación), además de que se detectaron 21,090 dólares falsos. El
gasto por todos esos servicios fue de 1 millón 438,960.

La suma de las cantidades contadas, autentificadas y transferidas el 27 de
abril y el 8 de mayo –según el comunicado del pasado viernes 13-- es de 204
millones 370,334.19 dólares. Es decir, hay 264 mil 658.91 dólares de más
respecto de la cantidad que presuntamente se envió al Bank of America, según
el comunicado del 4 de julio.

Sin embargo, las dudas no paran ahí: De acuerdo con la correspondencia entre
la oficina de Santander en México (el banco puente para el envío al Bank of
America) y el Banjército, que se halla en el expediente asentado en el
Juzgado Cuarto de Distrito de Procesos Penales en el Estado de México
(Proceso 1601), hubo dos envíos a Estados Unidos, ambos en marzo: Uno por 5
millones de dólares, y otro por 205 millones, es decir, 210 millones de
dólares en total.

Las notificaciones sobre los conteos y autentificación de los billetes por
parte del banco estadunidense, que le hace Santander a Banjército, están
fechadas el 27 de abril y el 2 de mayo.

En el primer caso, el oficio de Santander a Banjército, foliado con el
número 14414 en el expediente del juez, dice: “Asunto: Resultado de la
segunda valoración realizada a la exportación de 5 millones de dólares”. En
el segundo –folio 14419--, dice: “Asunto: Resultado de la tercera valoración
realizada a la exportación de 205 millones de dólares”.

La suma de esas dos “exportaciones” da 210 millones. En el caso de que haya
habido una imprecisión en la comunicación entre Santander y Banjército
(aunque no se advierten tachaduras ni correcciones), y que el monto total
enviado haya sido de 205 millones, cualquier cantidad que se le descuente a
ésta, ya sean los dólares falsos o los gastos diversos por el envío, o ambas
cosas, en ningún caso cuadra con las señaladas en los comunicados del 4 de
julio y el viernes 13.

Además, si los dólares se enviaron en marzo a Estados Unidos, cómo el
Banjército pudo hacer el conteo y la cuantificación entre el 27 de abril y
el 8 de mayo, como dice en su boletín del viernes. Tampoco las autoridades
han explicado por qué la transferencia a Banxico se hizo hasta esas fechas,
cuando que desde el 24 de marzo ya estaba en las bóvedas de Banjército, y a
los pocos días en las del Bank of America.

Más allá de que pudiera haberse hecho mal uso de una parte del dinero –algún
“reparto”, algún “jineteo”--, lo que queda en claro con las contradicciones
y las inconsistencias en la información oficial sobre el dinero de Ye Gon,
pero sobre todo con la decisión de meterlo al mercado para generar
rendimientos, es la voluntad gubernamental de borrar cualquier rastro de un
dinero arrancado a la delincuencia organizada, y que por ley tendría que
estar en el país

Si ya los billetes están “desperdigados en la geografía mundial”, como dijo
el procurador fiscal, será más difícil llegar al origen del dinero, la ruta
que siguió, las manos que fueron beneficiadas.

Publicado: 24/07/2007