EN OPINIóN DE

La Voz del Grillo

50 millones de mexicanos pobres (uno de cada dos compatriotas vive en pobreza extrema)

Cuatro de los cinco ex presidentes que aún viven (Vicente Fox, Carlos Salinas, Miguel de la Madrid y Luis Echeverría) reciben del presupuesto federal 4 millones de pesos por mes.

Uno de los grandes males de este país y por el cual no hay mejoras en las condiciones de vida de más de 50 millones de mexicanos pobres (uno de cada dos compatriotas vive en pobreza extrema) es la corrupción gubernamental y el despilfarro y el abuso que del erario público ha hecho la burocracia. Por siglos los presidentes mexicanos y su séquito se han enriquecido desmesuradamente, y hasta han creado leyes y órganos de vigilancia que les cuiden las espaldas y para que nada ni nadie les quite esa prerrogativa.

Por eso sigue sorprendiendo que además del abuso que cometieron del presupuesto federal cuando ocuparon la silla presidencial, después de su mandato los ex jefes de Estado mantengan una humillante pensión vitalicia que agravia todavía más la pobreza de campesinos y obreros.
Resulta, de acuerdo con una investigación de la reportera de Contralínea, Yenise Tinoco, que cuatro de los cinco ex presidentes que aún viven (Vicente Fox, Carlos Salinas, Miguel de la Madrid y Luis Echeverría) reciben del presupuesto federal 4 millones de pesos por mes y hasta ahora ninguno de ellos, en un acto de dignidad, piensa rechazar esa pensión, más aún cuando al menos los cuatro últimos ex mandatarios, que salieron hinchados de dinero de la Presidencia de la República, ahora cobren como asesores para empresas o gobiernos extranjeros o simplemente anden desinformando en conferencias pagadas por todo el mundo.

Los ex mandatarios que aún viven tienen la canonjía de una pensión vitalicia equivalente al sueldo de un secretario de Estado, estimado en 205 mil 122 pesos mensuales, además de seguros de vida y de gastos médicos mayores, beneficios estos últimos otorgados gracias a la buena gestión de Miguel de la Madrid durante su sexenio. Esas pensiones vitalicias de los ex presidentes están sustentadas por dos acuerdos presidenciales de fechas 25 de noviembre de 1976 y 31 de marzo de 1987.

Pero también fue en la administración de Luis Echeverría Álvarez, “El Halcón”, cuando se publicó un decreto que concedía a los ex presidentes el acceso a 103 personas de apoyo, aparte de 25 empleados de la federación, para que estuvieran a su servicio cuando terminara su administración.

Dos subdirectores, dos coordinadores administrativos, cuatro jefes de departamento, un investigador y asesor en materia jurídica, dos personas de apoyo, dos auxiliares, una bibliotecaria, dos programadores, cuatro secretarias, dos archivistas, un chofer, un técnico de mantenimiento eléctrico–telefónico y un representante de oficina, son parte de los empleados a que los ex titulares del Ejecutivo creen tener derecho. Con tantos empleados y tanto gasto de dinero público, que bueno que sólo viven cinco ex presidentes y que, por cierto, a algunos ya les quede poco tiempo.

“Esta pesada estructura no es de ninguna manera justificable. Los asuntos personales pueden ser desde profesionales y políticos, hasta sociales o domésticos”, según indicaron en el pleno del IFAI al resolver un recurso de revisión 413/07 interpuesto por algún ciudadano.

Por si lo anterior no fuera suficiente abuso, los ex mandatarios cuentan con 78 miembros para su seguridad y la de su familia, que incluye a 45 miembros del Ejército, 11 miembros de la Fuerza Aérea y 22 más de la Armada. Esto último para cuando viajen de vacaciones en sus yates o en sus aviones particulares se trasladen a Europa o Estados Unidos para realizar las compras del mes.

En total, suman 4 millones 315 mil 998 pesos mensuales en sueldo y prestaciones para los ex mandatarios del país.

A través de la Ley de Transparencia, un ciudadano pidió a la Presidencia de la República la suspensión de las pensiones vitalicias a Miguel de la Madrid Hurtado y Carlos Salinas de Gortari, porque ambos ex mandatarios generan sus propios recursos. “El ex presidente Carlos Salinas de Gortari, durante su exilio en Dublin, manifestó que era un exportador bananero. Miguel de la Madrid se desempeñó como director del Fondo de Cultura Económica entre 1995 y 2000”.

El ciudadano precisa en su solicitud: “menciono estos dos casos en especifico porque existe documentación oficial que acredita que ellos han percibido un salario, ya sea como funcionarios o empresarios, después de que dejaron el cargo. Sin embargo, la ley de pensiones es muy clara al establecer que si un pensionado trabaja generando un salario, pederá su pensión”.

De acuerdo con documentos obtenidos por la reportera Tinoco a través de la Ley de Transparencia, los ex presidentes De la Madrid y Salinas siguen percibiendo su pensión mensual sin ninguna variante. Sólo Ernesto Zedillo, en junio de 2002, renunció a su pensión vitalicia, pero no así a los apoyos administrativos y de seguridad personal. Además, recibe una pensión vitalicia del Banco de México y tiene ingresos propios que la pegan universidades, la ONU y otros organismos internacionales de desarrollo. Así quien no renuncia a una de sus muchas pensiones.

Según el presupuesto federal, anualmente se erogan para los ex presidentes mexicanos 259 millones 955 mil 395 pesos con el fin de cubrir sus gastos. En el caso de la viuda del general Lázaro Cárdenas Del Río, Amalia Solórzano, recibe una pensión de 81 mil 277 pesos al mes, y Alejandra Acimovc Popovic, mejor conocida en el mundo artístico como Sasha Montenegro y quien es viuda de José López Portillo, percibe del erario 115 mil 187 pesos mensuales.

En el Acuerdo Presidencial 2763–BIS, de fecha 31 de marzo de 1987, se especifica que en caso de fallecimiento de un ex presidente, se le otorgará a su cónyuge una pensión equivalente al 80 por ciento, en términos netos, del sueldo total que le corresponde a un secretario de Estado, durante el primer año posterior al fallecimiento, que se disminuirá en un 10 por ciento anual a partir del segundo año, hasta llegar al 50 por ciento de dicho sueldo.

Además, el cónyuge gozará de los seguros de vida y de gastos médicos mayores por un monto equivalente al 80 por ciento, en términos netos, de la suma asegurada que correspondería al titular de estas prestaciones. Los hijos estarán cubiertos con un seguro de gastos médicos mayores durante todo el tiempo que transcurra hasta cumplir la mayoría de edad.

Por eso para los burócratas su lema de vida es aquella vieja frase de corrupción política: “vivir fuera del presupuesto es un error”, y vaya que si la defienden hasta la muerte.

Publicado: 03/05/2007